Poner 300 ml. de agua a hervir. Cuando rompa el hervor se aparta del fuego y se le echa de golpe el café molido; dejar reposar.
Mientras reposa el café, se pone a hervir la leche. Una vez la leche haya hervido se aparta del fuego y se le añade el café bien colado (con colador de tela o filtro de papel).
En un bol se baten los huevos y yemas con el azucar y la nata, hasta que este todo bien mezclado.
Se añade poco a poco la mezcla de café y leche, sin dejar de batir.
Pasar este batido a una flanera o molde adecuado.
Meter al horno al baño maria y cocerlo aprox. 45 minutos, hasta que, al introducir una aguja, esta salga completamente limpia.
Sacar del horno y dejar enfriar antes de meterlo a la nevera.
Para servirlo sacarlo de la nevera 30 minutos antes, desmoldarlo y decorarlo con nata montada y nueces caramelizadas.
Como variante, se puede poner azucar caramelizada en el molde.