Se chocan las almejas unas contra otras para remover la arenilla y se sumergen en agua salada. A la media hora se lavan y cuecen en 200 ml de agua. Se sacan según se vayan abriendo.
Colamos el caldo y los resevamos.
Se rehogan los ajos en el aceite y, antes de que tomen color, se añade una cucharada de harina disuelta en el vino y el caldo de las almejas.
En cuanto hierva se incorporan las almejas y se espolvorean con el perejil. Bastarán 1 o 2 minutos de cocción.
Servir en 6 cazuelitas.