Ponemos en un bol las hojas de albahaca, ajos, piñones, queso y aceite de oliva.
Lo pasamos todo por la licuadora y sazonamos con sal.
Puede guardarse un par de días en el frigorífico, y también puede congelarse con un tiempo de conservación de 3 meses.
Una de las más tradicionales en Italia, acompaña todo tipo de pasta.